Si para hacer las cosas bien hay que ser chingón, para hacerlas mal hay que ser doblemente chingón.

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No cabe lugar que en todos lados se cuecen habas, o lo que es lo mismo, para p… no de estudia.

Todo mundo generamos basura. Unos más, otros menos, pero nadie nos escapamos de éste hecho.

Bueno, resulta ser que en Moscú, a un mequetrefe descerebrado pocos sesos, se le hizo fácil tirar sendas bolsas de basura justo en frente del edificio en donde trabajaba.

Cuando el servicio de limpias acudió al lugar, les sorprendió sobremanera el mal olor que desprendían dichas bolsas.


-Pero carajo, ¿qué es lo que contienen éstas bolsas que huelen tan mal?

Con más asco que otra cosa, uno de ellos se aventuró a tomar los mal olientes bultos de plástico para poder subirlos al camión recolector, ya que a fin de cuentas, ese era su trabajo y debían hacerlo, so pena de ser regañados por su supervisor de no hacerlo.

Superando las náuseas, uno de ellos picado por la curiosidad, decidió abrir una de las bolsas. Al abrirla, su sorpresa fue mayúscula. Dentro de las bolsas encontró varios fetos humanos.

Resulta ser que ese edificio fue el mayor centro clandestino de abortos ilegales de Moscú, y el baboso que tuvo el trabajo de sacar las basura, en vez de ir a botarlos a un paraje lejano y desolado, al bruto y flojo sujeto se le hizo fácil dejarlos en frente del edificio, para que el servicio de limpias los recogiera.

Es correcto. Para pendejo no se estudia.