Beat utiliza un algoritmo parecido al de Google, en donde te manda al chofer que le conviene.

Imagen de Google Play.
Esta es una teoría mía. NO tengo/poseo información irrefutable o más allá de la duda razonable que me respalde. Solo es mi punto de vista.

Como ya sabes, desde la semana pasada usé el servicio de taxi Beat. En ese primer encuentro, todo fue de las mil maravillas. Realmente sin queja, sin temor a equivocarme... pero nada que ver con mis últimas tres experiencias.

Primero, el sábado en la mañana.
Abordé un Beat con rumbo a Polanco.
Con el auto no tuve problema, pues cumplió sin problema las expectativas. El tema fue el conductor.

Más allá que se trató de una persona mayor (mayor de 60 años de edad), el tipo fue amigable, pero hasta ahí. De carácter muy reservado, no cruzamos palabras (ni esperaba que lo hiciera. A mi no me gusta charlar con el conductores desde siempre).

Pero una cosa comenzó a desesperarme desde el principio. El bendito "Waze", la aplicación que te indica que ruta tomar con el auto para evitar tráfico y llegar más rápido a destino. Pues el pinche Waze se la pasó dice y dice y dice y dice y dice de cosas, dando instrucciones y date la vuelta y ahora otra y etc, etc. Ya sabes cómo es, ¿no?

Bueno, el tipo JAMAS la hizo caso al Waze y tomó la ruta que el quiso -que siendo justos, la ruta que tomamos fue mejor que la indicada, pues la aplicación nos quería mandar al poniente cuando nuestro destino final estaba al norte, en Polanco-

Tomamos Viaducto, Parque Lira y Arquímedes. Sólo faltó dar vuelta en Horacio y a pocas calles se encontraba mi destino final.

Ahí fue cuando la "marrana torció el rabo".

Ya en Arquímedes, en lugar de llegar al metro Polanco y doblar a la izquierda para llegar a destino, el tipo se dio vuelta en Campos Elíseos a la derecha, en dirección contraria.

Después de un rato, y ya una vez habiendo perdido la calma, le dije al tipo que era para el otro lado, de la manera más gentil, amistosa y amable que pude. El tipo solo respondió que "lamentaba el inconveniente, pero él solo seguía instrucciones".

¡¡Aaahhh no mames pinche viejito culo!!

Ahora pinches resulta que eres muy, muy seguidor y cuidadoso de las indicaciones del puto Waze, misma aplicación que te la pasaste ignorando tooodo el camino.

¡No mames!

Llegué a mi destino, hice lo que tenía que hacer y pedí otro auto. A pesar que -según el mapa- el tipo estaba a tres calles de mi ubicación, llegó después de cinco minutos. ¡Cinco minutos! Tres de los cuales se la pasó detenido, haciendo solo Dios sabe qué.

Una vez más, el auto no fue el problema. Lo fue el chofer, quien era diametralmente opuesto al anterior.

Era un mozalbete, de no más de 30 años, greñudo, con pantalones rotos, desgarbado, desaliñado, etc, etc.
Me queda claro que no puedes ni debes esperar a alguien de smoking -deberían-, pero carajo, tengan tantita madre, choferes de Beat... y de Uber, Cabify, Taxify, Easy Taxi, Didi, etc, etc, etc.

Le pedí que me llevara a Plaza Toreo, y lo hizo. El viaje no duró más de 15 minutos. El problema se dio cuando llegamos. El infeliz no me dejó en una de las entradas a la plaza, me dejó en una de las salidas del estacionamiento.

-Llegamos.
-¿Aquí me vas a dejar? ¿En serio?
-Hasta aquí cubre la tarifa.

No discutí con él, me bajé del auto y le menté su puta madre -perdón, pero fue liberador-.

Después de hacer lo que fui a hacer a la plaza y temiendo que Beat me la volviera a hacer, decidí caminar hasta el metro Toreo y abordar el tren subterráneo.

Ese día terminó así con mi experiencia Beat.

Al otro día, el domingo, salí a la calle por cuestiones personales y ya en la noche, cansada, se me hizo fácil volver a pedir un Beat -carajo, ¿en qué estaba pensando?-.

Cuando llegó el servicio, el chofer era otro muchacho, de menos de 23 años. Muy milenial y muy muy, pero a la hora de la navegación -por Waze, obviamente-, el chico se fue por donde quizo excepto por donde le indicó la aplicación, lo que resultó en que me fuera a pasear y dar la vuelta por una colonia aledaña a mi destino final.

Así las cosas, mi teoría es que Beat, como Google; tiene un algoritmo el cual indica que, si eres cliente nuevo; te da una promoción del 50% de descuento en tu primer viaje y te manda un conductor que estoy segura, tiene una calificación promedio de 5 estrellas o 4.9 o 4.8; no menos. ¿Para qué? Para que te agrade el servicio y decidas usarlo una y otra vez.

Y así, al pedir corridas subsecuentes, te manda ya a cualquiera del montón de conductores rechazados y expulsados de los demás servicios -de la competencia- para que te vaya de la manera en la que me fue a mí o algo parecido.

Sincerémonos.

Si yo soy conductora de Uber -por ejemplo- y me va bien con el servicio, soy amable, me porto chido, etc, ¿porqué habría de irme a Beat o a cualquier otro servicio que apenas comienza?

Porque haber, la neta, si soy conductora de Uber y me expulsan de la plataforma por la razón que tu me digas, ¿cómo le voy a hacer para conseguir el dinero y poder pagar las mensualidades del auto que compré en la agencia para meterlo a éste tipo de servicios, su mantenimiento, los costos de operación asociados, para pagar mis deudas, mis servicios, comida, calzado, renta, plan de datos, etc, etc, etc?

¡Obvio!

Me voy a otro servicio en donde no me conozcan -como la patana que soy- y esté necesitado urgentemente de choferes para "plantarle cara" a Uber. Un servicio así como Beat, o cualquier otro que decida llegar a la Ciudad de México.