¿Qué tanto miedo te puede dar al abordar un taxi libre en Ciudad de México?

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La respuesta corta es: "mucho".

Pues resulta ser que el pasado sábado tuve necesidad de abordar uno de los tantos taxis libres que circulan en Ciudad de México. No recuerdo la marca del auto (creo que era un Volkswagen), pero por fuera se veía arreglado y limpio, no como las chatarras ambulantes que desgraciadamente vemos aún circular.

Me empezó a dar mala espina en cuanto lo abordé.
El tipo era mal encarado, muy serio. Nunca me trató mal ni me faltó al respeto en absoluto, pero la verdad, se veía atemorizante. En verdad creí que me violaba cuando el auto arrancó y se activaron los seguros de las puertas (obviamente eran eléctricos).

Volteé a buscar los seguros de las puertas en acto reflejo y caí en cuenta que las puertas no los tenían, pues los orificios en donde debían estar, se encontraban tapados.

El punto es que si hubiera tenido la necesidad de abrir la puerta de manera manual, me hubiera quedado con las ganas de poder hacerlo.

¡Maldita sea la hora en la que se me ocurrió salir a la calle con mini falda y tacones!

Para mi fortuna, llegué a mi destino sin mayores contratiempos y descendí del auto, agradeciendo al universo mi buena suerte.

Más tarde, tuve necesidad de volver a abordar otro auto de alquiler, pero con el recuerdo anterior aún fresco, decidí probar el servicio del recién llegado a México Beat, propiedad de Mercedes Benz y competencia directa de Uber, Cabify y Didi, entre otros.

El servicio fue el esperado: autos nuevos, si no de lujo con equipamiento más allá de un austero, el chofer amable, un auto espacioso y limpio por dentro y por fuera. El tipo me dio confianza, muy al contrario del viaje más temprano.

No voy a hablar maravillas de Beat; uno, porque no me pagan por hacerlo; dos, porque es la primera vez que uso el servicio.

En ese sentido, no difiere mucho del resto.

Decidí darle la oportunidad a Beat porque los monos de Uber me cancelaron mi cuenta sin previo aviso y sin explicaciones; el servicio de Cabify es malo (los últimos dos servicios solicitados fueron pésimos), Didi desde antes de comenzar a viajar te cargan $100 pesos a tu tarjeta y obvio no, y con Beat todo parece ir bien.

Como sea, no se me quita de mi cabecita loca hacerme con un medio de transporte propio. Aún no me decido entre una bicicleta eléctrica (para no llegar sudada a destino después de pedalear) y una motoneta.

¿Qué debo hacer?
¿Cuáles han sido tus experiencias con las compañías de autos de alquiler privadas?