Xiaomi me volvió a patrañar. ¡Estúpida mercadotecnia!

Imagen de Amazon.
No conforme con la tomada de pelo que Xiami me hizo con el Amazfit Bit, volví a caer en sus garras y volví a comprar otro de sus productos creyendo que era mejor, y pues no. Es más de lo mismo.

A estas alturas del partido todo mundo sabe ya que compré uno de sus "relojes inteligentes" por impulso, sin pensar.

Según yo, la compra del Xiaomi Mi A2 fue lo más razonada posible, pues quería cambiar el ZTE Blade V8 SE que usé hasta hace pocos días. Este terminal es de prestaciones modestas: tiene un procesador snapdragon de la serie 400 -no recuerdo el modelo exacto-, 2 MB de RAM y 16 GB de almacenamiento interno. (No ahondaré más en especificaciones técnicas de esta aparato o del de Xiaomi, pues no es la intención de éste blog y seguro en internet existen otros tipos de canales especializados. Solo te relataré mi experiencia.)

Es justo mencionar que el Blade V8 SE nunca me quedó mal. Siempre satisfizo mis necesidades electrónicas y de comunicación en ese sentido.

Durante más de un año lo utilicé para consumir multimedia, navegar por la red, algunos juegos ocasionales -soy una chica gamer, lo confieso- y hacer y recibir llamadas telefónicas. Incluso lo usé para crear documentos en word con un teclado qwerty completo para PC, gracias a que soporta la función OTG, entre otro tipo de interacciones con accesorios y periféricos diversos.

De nueva cuenta me dio la comezón del gamer, pues desde hace mucho tiempo que dejé de hacer esta actividad. (Los juegos que tengo en mi vieja laptop ya me los sé de memoria -COD Modern Warfare 2, Halo, Need for Speed Carbon- y deseaba otra cosa.)

Así pues, repasé mis opciones:


  • Una laptop nueva con mejor hardware (algo no tan bestial o caro como las Alienware)
  • Una PC de escritorio gaming (procesador intel i7, mucha ram, una GPU Nvidia, un disco en estado sólido, amplio monitor, etc, etc.)
  • Una consola de videojuegos (siempre me gustó más Xbox que Play Station)
  • Un celular con mejores fierros que el Blade.


Si, si, si. Ya sé que la mejor opción hubiera sido -creo- la consola de videojuegos, pero mi presupuesto no daba -ni sigue dando- para mucho.

Así que me decidí por un celular con mejores prestaciones.

En la terna estaba el Moto G6 Plus -la serie G7 es una burla debido a su alto precio y viejos procesadores-, un par de Huaweis, un Samsung, el Xiaomi Mi A2 y el Xiaomi Redmi Note 6 Pro.

Según yo, los mejores en relación costo - beneficio fueron los Xiaomi, pues tenían -tienen- buen hardware y un precio bastante contenido -de menos de $5,600.00 pesos mexicanos-.

Me dí a la tarea de investigar -según yo- cuál de ellos me convenía más y me decidí por el Mi A2 porque tiene un mejor microprocesador -snapdragon 660 vs snapdragon 636 del note 6 pro-, la pantalla es más grande y tiene más pixeles por pulgada, tiene un conector USB C, no tiene notch -odio el notch- y es Android One, en donde -dicen- tienes garantizados al menos, dos años de actualizaciones. Está chido, ¿no?

Y pues eso, lo compré.

De fábrica, el Mi A2 trae Android 8.1 y después de terminar de configurarlo e instalarle aplicaciones, el terminal se actualizó primero: con un parche de seguridad de noviembre de 2018 -el pobre Blade V8 JAMAS se actualizó ni en sistema Android ni el parches de seguridad- y después, a Android 9 "Pie".

¿Apoco no está chingón?

Pues... no sé.

Es decir, si; traigo un celular con mejor procesador, más RAM, más almacenamiento, mejor pantalla, ultimo sistema operativo, etc, etc; pero la mugre se "lagea", como dicen los entendidos. (¿Cómo se escribe, "lagear" o "laguear"?)

¡¿Qué?!

Si. Se lagea... Y la batería no dura mucho. Usándolo como lo uso, tengo que recargarlo al menos, dos veces -lo mismo que el Blade V8-.

Y no creas que le doy un uso super intensivo:

En la mañana, de viaje al trabajo en el metrobús, me pongo a leer, luego; antes de la jornada laboral, veo YouTube y Claro Video -no uso Netflix porque hay que pagarlo, pero; ¿porqué pagar Netflix si Telmex me da Claro Video sin costo por ser cliente Infinitum? Al final del día, todo se reduce a presupuesto. Si; Netflix tiene mejor contenido, pero como dije antes, en mi situación actual, el presupuesto manda-, después recibo algunos correos electrónicos, mensajes de texto y whats, navego por internet, a la hora de la comida me pongo a jugar Real Racing 3, Asphalt 8 o PubG. En la noche, de regreso, me pongo a leer otra vez y ya en casita, oigo música mientras lavo los trastes o la ropa o hago labores domésticas. (Otra vez, el presupuesto manda y no me alcanza para una "chacha", con respeto para las "chachas".)

En la noche, para dormir, pongo música y ya. Eso es todo.

El ZTE Blade V8 SE tuvo el mismo trato. Igualito igual. El ZTE se calentaba y lageaba -comprensible por sus características- pero siempre estuvo al pie del cañon. Y también lo puse a cargar 2 veces al día.

Con el MI A2 es lo mismo, excepto que costó 2 veces y media lo que cuesta el Blade V8 SE, tiene mejores prestaciones y -también- se laguea...

Para fines prácticos, me hubiera quedado con el ZTE y hubiera ahorrado una lana. Pero como el "hubiera" no existe, pues me la peleitor.

Ni modo.
Al tiempo.