Más vale pájaro en mano.

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ACLARACIÓN: Esta historia es un híbrido entre novela erótica y novela negra. No faltarán quienes la cataloguen de pornográfica, pero nada más lejos de la realidad. Yo solo cuento la historia y tú, dependiendo de tu experiencia en la vida así como de qué tan desarrollada tengas la imaginación, armarás en tu mente las escenas tan vívidas y explícitas como desees. En tu imaginación y en tu mente, TÚ mandas.

ADVERTENCIA: Novela clasificación “D”, pues tiene como contenido único o dominante sexo, lenguaje procaz o alto grado de violencia. Se recomienda discreción.



El cielo está nublado esta noche en Ciudad de México. Hace apenas unos pocos minutos que el titular del Ministerio Público (MP) comienza el turno nocturno en una de las delegaciones de policía con más movimiento de todo el país.

Nunca reparó en aquello, pero hoy es más consciente que nunca del desfile de fracasados y de la infamia a la que todos los días se enfrenta. A estas alturas de su carrera, está en condiciones de afirmar sin temor a equivocarse que lo ha visto todo. A pesar de que esa afirmación es cierta, no lo será más a partir de ésta noche.

–¿Qué hay Jiménez? ¿Qué nos depara la noche para este turno nuestro?
–Hay algunas novedades Lic. –responde el secretario del juzgado al MP–. ¿Comenzamos de una vez?
–Que comience el horror.
–Daniel Hornos, auxiliado por los tripulantes de la patrulla 666 por alteraciones al orden público después de ser atendido en el lugar de los hechos por paramédicos de la Cruz Roja en las inmediaciones de la colonia Narvarte, en la calle de Enrique Rébsamen, para ser más precisos.
–¿Otra vez ese cabrón? ¿Qué hizo ahora el angelito? ¿A quién agredió?
–A nadie. Él es la víctima, para variar las cosas.
–De acuerdo con el reporte de los hechos Lic., todo comenzó cuando la 666 respondió a una llamada de auxilio despachada por la central...

***


–No mames Fabián, ¿te vas a comer toda esa porquería a la que tú llamas hamburguesa? ¡Carajo!.. ¡No tires migajas dentro de la patrulla!
–¡Ohhh! No me estés chingando Javier. Ni que ésta madre fuera de tu propiedad…
–De acuerdo, no lo es. Pero no se te olvide que esta “madre” es nuestra herramienta de trabajo, y bien que mal, el patas de hule nos lleva y nos trae, además de hacerla de hotel ambulante. ¿Ya se te olvidaron todas las chicas que te han abierto las piernas en el asiento trasero?
–Ni sigas Javier. Tú también has hecho de las tuyas en éste coche patrulla.
–Atención a todas las unidades del sector Narvarte –interrumpe la aburrida voz de la operadora de radio de la Secretaría de Seguridad Pública de Ciudad de México a través del aparato radio transmisor del coche patrulla–. Un 914 en Rébsamen 45, entre Romero de Terreros y Luz Saviñón en la colonia Narvarte Oriente. Unidades médicas en el lugar.
–No mames Javier –agrega Fabián–. Estamos a menos de dos minutos del lugar.
–666 dirigiéndose al lugar –responde Javier al llamado de la central a través de la radio–. Llegaremos en unos momentos.
–Te apuesto 200 varos a que el Inge Hornos está inmiscuido en éste desmadre –agrega Fabián una vez que Javier deja el micrófono de la radio en su lugar, accionando las luces de la torreta y abriendo la sirena de la patrulla.
–Nel parejita. Ese wey siempre está involucrado en TODOS los desmadres que ocurren en esa empresa. No por algo los empleados del lugar lo llaman “todas mías.”
–¿Qué tendrá de especial ese cabrón como para estarse cogiendo a todas las viejas de la empresa? Porque guapo como tal, no es.
–Seguro que no –responde Javier–. Pero recuerda que ese cabrón es un vendedor, lo que significa que tiene labia; y como buen vendedor estoy seguro que sabe cómo decirles a las viejas lo que quieren escuchar, de la manera correcta para llevarlas a la cama. Además, al cabrón es el director general, lo que le agrega una dosis de “poder” por sobre los demás empleados. ¿Qué mejor que estar cogiéndote al jefe, a cambio de obtener más “beneficios y prestaciones”?
–Puta madre Javier. Tienes razón.
–Por supuesto que la tengo. No en vano escuché a mi hermana decirle a una de sus amigas que no sea pendeja y que se convierta en una “puta lista” y consiga sacar ventaja de la situación, en lugar de ser solo una “puta pendeja” a quien sólo le gusta la verga por el puro placer.
–¡No seas cabrón Javier! –responde Fabián compungido– ¿Eso dijo Lilianita?
–Si wey. ¿Qué gano yo con engañarte? Pero ya, deja de gimotear. Sabes que mi hermana nunca te hará caso.
–Carajo.

A pesar de la hora, no hay mucho tráfico vehicular en las calles por donde transita la 666 a la mayor velocidad posible. El coche patrulla cruza en par de luces rojas sin la menor precaución, haciendo que un par de automóviles particulares choquen entre sí, al detenerse de lleno y sin previo aviso.

Al llegar a la calle en cuestión, la 666 se mete en sentido contrario por la angosta calle. El camellón central no les facilita las cosas a los miembros de la policía. A 500 metros de la esquina, las luces rojas y blancas de la ambulancia son fácilmente distinguibles a la distancia.

Con un aire teatral y sobre actuado, el coche patrulla se detiene frente a su destino haciendo chirriar los neumáticos mientras éstos dejan marcado el pavimento. Javier y Fabián se apean y se abren paso entre la gente que rodea la ambulancia, en su mayoría, empleados de la agencia de modelos, junto a algunos curiosos vecinos.
Los policías llegan al pie del vehículo de emergencias. Saludan con desenfado a los paramédicos que la tripulan.

–Josué, ¿cómo estás? –pregunta Javier al paramédico en jefe encargado de la ambulancia.
–Mucho mejor que éste pobre infeliz –responde el técnico en medicina, señalando la humanidad de Daniel Hornos.

<<Hubiera sido dinero fácil.>>

–¿Qué le sucedió?
–Hemorragia masiva producto de una laceración importante en el área genital.
–¿Qué? ¿En los genitales?
–Si.
–¿Estás seguro? –pregunta el policía no pudiendo evitar dibujar una sonrisa socarrona en su rostro.
–Como que el pobre bastardo tendrá que orinar sentado durante un buen tiempo.

<<¡Ja, ja, ja!, maldito imbécil hijo de puta. Bien merecido se lo tiene por ojete.>>


Continuará...

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